El presidente electo dijo que el tema de la enseñanza "no puede reducirse en una lucha de poder", que tenemos por delante "un tremendo enfrentamiento con el fracaso" y que los niveles de deserción y repetición en la Enseñanza media deberían hacernos pensar.
El sistema de la enseñanza hace tiempo que está en crisis. Como sucede en todo sistema, el conjunto es tan fuerte como su eslabón más débil.
El hecho de que la Enseñanza Primaria haya disminuido el nivel de repetición (del 16,1% en el año 2004 al 14% en el 2008) contribuye, junto a otros elementos, a aumentar el enrolamiento en la Enseñanza Secundaria. Pero, la Secundaria pública no se encuentra a la altura del desafío de recibir, retener y preparar adecuadamente para la vida a esa juventud. Lo que, a su vez tiene un fuerte impacto negativo sobre la enseñanza de tercer nivel.
Tres de cada diez jóvenes de 15 a 17 años y casi seis de cada diez en la franja de 18 a 24 años no asiste a ningún establecimiento educativo. Una proporción alta de los jóvenes que egresan de la Enseñanza Primaria no pasan a Secundaria y de los que ingresan al nivel medio del sistema, cerca de la mitad abandona por el camino.
El senador Mujica opinó que "cuando son tan grandes los índices de deserción y repetición, lo primero que tiene que surgir en nuestras cabezas es que algo está pasando y este es un hecho francamente aterrador" y agregó "las condiciones generales como sistema vaya que nos están anulando a nosotros mismos y están anulando a tanta gente valiosa y útil".
Y ello es una pérdida, casi irreparable no solamente para los jóvenes y sus familias, sino también para el país.