Para recordar con unción, aquel 19 de abril de 1825. Se están cumpliendo 180 años. Un grupo de orientales partió en lanchones desde distintos puntos de la costa de San Isidro en dirección a la isla de Brazo Largo desde donde, decididos a todo, irían a pisar suelo patriota.
Son los Treinta y Tres Orientales. Si en el Exodo tras la figura enorme de Artigas nació la orientalidad, en la Cruzada Libertadora asomaron la Independencia y la República.
El Jefe es Juan Antonio Lavalleja, el Libertador, que Vicente Fidel López lo describe como un hombre de acción con "decisión y bravura sin fiereza... honrado en todos sus procederes..."
Está acompañado por Manuel Oribe, 2º Jefe, el gran militar, el extraordinario administrador, el guerrero de enorme coraje y el ser humano que en la vida cívica mantuvo una ejemplar trayectoria.
Tras estos dos grandes patriotas, son muchos los que se disponen a pelear por la Libertad. Unos cruzan, otros quedan en Buenos Aires, los más esperan en territorio oriental.
Como antecedente a la gran gesta, debe recordarse que si el Cabildo había estado poco ubicado en la realidad de ese tiempo, la verdad es que cambió su fisonomía. A las debilidades anteriores, antepuso en 1823 el interés patrio y en una fuerte declaración unánime —precedente cercano a las leyes fundamentales del 25 de Agosto— establece su voluntad de anular la incorporación a la monarquía portuguesa dictada en 1821 y que la Provincia Oriental "no pertenece a otro Poder, Estado o Nación que la que componen las Provincias de la antigua Unión del Río de la Plata..."
El desembarco en la Agraciada, constituyó un hito histórico fundamental. Juan Spikerman, uno de los Treinta y Tres, contó para el futuro: "Nuestros Jefe Lavalleja tomó la bandera y nos dirigió una proclama llena de fuego y patriotismo a la que contestamos con el mismo ardor, jurando llevar adelante nuestra promesa de Libertad o Muerte".
Hace 180 años que aquel formidable grupo pisaba tierra patria y comenzaba un nuevo tiempo. La Florida, Rincón, Sarandí, ahí están pilares del año 1825. Fue una Gesta maravillosa. Sigamos aplaudiendo a esos Treinta y Tres Orientales que bajo la jefatura de Lavalleja y Oribe iniciaron La Cruzada Libertadora.