Por lo visto, vamos hacia una nueva medida prohibicionista. En este caso, la de prohibir las bebidas energizantes a menores de edad. La realidad es que ya se sabe cómo funciona esto, el consumo de estas bebidas seguirá más o menos igual, acicateado ahora por el aura de rebeldía de consumir algo prohibido. Eso en vez de apostar a la inteligencia de los jóvenes, y explicar por qué consumir esas bebidas en exceso, es malo para la salud. Una medida que no servirá para nada.