En los últimos meses, miles y miles de uruguayos han cruzado hacia Argentina para aprovechar las diferencias cambiarias. Más allá del impacto económico en nuestro sector comercial, esto tiene aspectos positivos. Por un lado, que mucha gente ha podido disfrutar de un nivel de consumo superior. Pero, por otro, que ha podido ver en carne propia las consecuencias trágicas de un modelo económico que muchos políticos uruguayos no solo elogiaron, sino que exigían aplicar aquí.