La situación del diputado Perrone deja en evidencia un problema que viene minando la credibilidad de la política. El legislador fue electo por Cabildo Abierto, un partido que era tildado de “ultraderechista” por el FA, contra el que clamaba generar un “cerco sanitario”. Ahora se ha convertido en el socio clave del gobierno, que le vota todas las leyes. Encima protagoniza una pelea por un estacionamiento en el Palacio, y denuncia poco menos un secuestro. Un gran papelón.