El gremio de Trabajadores del Transporte anunció un paro nacional el 25 de abril. Más allá del acatamiento o empatía con la medida, este tipo de paro perjudica a una cantidad de gente que no tiene cómo ir a trabajar.
Es el tipo de medida que desprestigia a los gremios, y deja claro como son usados por la izquierda para imponer su visión. Una reforma jubilatoria es un tema de debate nacional, no de un gremio. Y presionar a un gobierno legítimo así, muestra el talante antidemocrático de sus impulsores.