La noticia de que una delegación del Frente Amplio concurrió a Moscú a batir palmas en un discurso de Vladimir Putin es una vergüenza para todo el país. Hablamos de un mandatario que acaba de invadir un país soberano, que ha bombardeado ciudades históricas matando a miles y miles de civiles, de un criminal de guerra. Y sin embargo la principal fuerza política uruguaya manda gente allí a cantar loas de semejante personaje, amparados en un odio rancio a EE.UU.