La nueva edición de la llamada “marcha de la diversidad” tiene un aspecto llamativo. La proclama de la misma lleva un título tremendamente partidista y sectario: “Basta de impunidad y saqueo de derechos”. Claramente, en este período de gobierno no ha habido ni impunidad ni saqueo de ningún derecho, más bien todo lo contrario. Como ocurre con la marcha del 8M, pequeños grupos toman estos eventos e imponen criterios que son, paradojalmente, muy poco diversos.