LA CLAVE
Dirigentes y militantes de la oposición han insistido en vincular el fútbol y la política. Sobre todo, en el episodio de la remoción del ex técnico de la selección, Oscar Tabárez, llegando a sugerir que los uruguayos no se sentirían indentificados con el nuevo técnico, o que no irían a la cancha. Lo sucedido en las últimas horas muestra la tontería supina de tales planteos. El fútbol es un deporte, con profundas raíces en nuestra cultura, pero pretender politizarlo de forma tan burda, es ridículo.