Uruguay es el país del revés. Resulta que después de décadas de esfuerzo, la inflación había bajado a niveles históricos. Esto producto del esfuerzo de muchos años, pero sobre todo del gobierno anterior, que incluso pese al impacto de la pandemia, hizo los deberes en la materia. Pero ahora el gobierno del FA festeja porque la última medición mostró una suba, que le permite “licuar” parte de su exceso de gasto. Un monumento a la cortedad de miras y falta de visión.