Una muy interesante nota publicada ayer por este diario trae a la memoria toda la historia detrás del águila nazi del buque Graf Spee. Desde que fue rescatada del mar, esa pieza histórica se encuentra escondida en un depósito de la Armada. Todo por miedo a que se convierta en objeto de veneración por neonazis. Parece un temor absurdo. Se trata de una reliquia histórica, y la mejor forma de aprender de los errores del pasado es estudiándolos, no escondiéndolos.