Este es un gobierno muy peculiar. Pero incluso tomando eso en cuenta es completamente inaceptable que un ministro como Juan Castillo se dé el lujo de cuestionar públicamente al presidente Orsi por su decisión de visitar un portaviones estadounidense. El hecho en sí es discutible, y se puede analizar. Pero un ministro es una figura de confianza del presidente, y si no le gusta algo que este hace, lo que corresponde es que se lo diga en privado, o que renuncie.