LA CLAVE
Cuanto mejor le dan las encuestas de opinión pública al gobierno, más agudiza la oposición su tono incendiario y confrontativo. Más allá de que eso parece ser una pésima estrategia electoral, tiene otro peligro que parece no estar siendo tenido en cuenta. Hay una cantidad de gente que de veras cree ese discurso opositor, de que al gobierno no le importa que se muera la gente, o que no quiere apoyar a los necesitados. Y eso, fácilmente, puede derivar en actos a lamentar. Cuidado.