La directiva de Antel decidió iluminar el Antel Arena con los colores de la bandera de Israel en homenaje a los más de mil muertos causados por el criminal ataque de Hamas. ¿Quién podría oponerse? Pues el sindicato de la empresa, para variar. Según Sutel “al directorio no le duelen los miles de niñas palestinas asesinados. Indigna el doble rasero del directorio de Antel, su soberbia en el papel de sommelier de víctimas”. Esa la calidad humana de algunos gremialistas estatales.