La decisión del grupo Cipriani de frenar sus obras en Punta del Este, ante la evidencia de que no podrá llegar con las mismas a esta temporada, deja en evidencia un problema de fondo. El grupo explica que los permanentes paros y huelgas en la construcción, son los responsables de su freno. Esto no solo afecta miles de puestos de trabajo en forma directa. Sino que alerta a muchos inversores, sobre la situación laboral en Uruguay. Otra consecuencia del corporativismo sindical.