No hay mal que por bien no venga

SEGUIR

Introduzca el texto aquí

El sorprendente caso del custodio del Presidente propició ríos de tinta, horas de espacio en radios y TV, llamado a sala en comisión en el Palacio Legislativo, debates de distinto tenor, por cierto, y ni qué hablar de las redes sociales, ya sea con autor conocido o desde las tinieblas del anonimato.

Pero es curioso cómo la perspectiva general obvió lo positivo dentro de esta mala noticia. Y no se trata lo dicho de un contrasentido, sino que debe rescatarse el hecho de que por fin se va descubriendo una lamentable serie de manzanas podridas enquistadas en lugares sensibles de las instituciones. Desde el departamento de Identificación Civil hasta el Ministerio del Interior, sin ir más lejos.

Y justamente de lejos viene el accionar delictivo, aunque haya saltado primero lo del custodio del Presidente Lasalle Pou, si bien formalmente su cargo no era Jefe de Custodia de la Presidencia, como aclaró el Dr. Rodrigo Ferrés. Tras haber sido agraviado por el senador Alejandro Sánchez, el que con su elevado estilo lo acusó de mentiroso, el Prosecretario de la Presidencia explicó que dada la regulación vigente un civil no puede ocupar ese puesto. Debe ser ejercido por un oficial jefe o superior de la Policía Nacional, responsabilidad que recayó en el Comisario Mayor, Ricardo Martínez.

Ha quedado en evidencia que Astesiano sería un avezado manipulador que supo despertar una inmerecida confianza en el Presidente y su entorno. Con su “expertise” no le habrá sido difícil utilizar sellos que le eran útiles para su actuación. El interpelante, en medio de su diatriba contra el gobierno y el Ministro Luis Alberto Heber revoleó para apoyar su invectiva un papel firmado por el propio Astesiano. Supuestamente avalaba su autoridad en el rol de jefe de custodios, inclusive con potestad para sancionar a un integrante del equipo del Servicio de Seguridad Presidencial. Ferrés aseguró que solo por un error administrativo podía haberse confeccionado el documento en dicha forma.

Es curioso como la perspectiva general obvió lo positivo dentro de esta mala noticia. Y no se trata de un contrasentido, sino de rescatar el hecho de que se va descubriendo una serie de manzanas podridas enquistadas en lugares sensibles de las instituciones.

Cabe agregar que ese organismo fue creado en el gobierno del F. A. en el primer período de Vázquez y se sustituyó a la Casa Militar. Ámbito del que dependía la protección del mandatario. Cuya característica no era la de una bandada de custodios como la que comenzó a verse alrededor del primer Presidente del Frente Amplio que tanto llamaba la atención a una ciudadanía poco acostumbrada a esta clase de despliegue, más en consonancia con los gobiernos autoritarios de la región o de una gran potencia, tipo Estados Unidos o de película de Hollywood. Algo muy distinto a la habitual parquedad típica del Uruguay.

Así como en cuestiones de salud la aparición de un tumor es una novedad negativa, cuando se le detecta y se le extirpa pasa a ser lo contrario. Es el momento en que se puede respirar con alivio. Y hablando de quistes, estamos en el momento en que se les ha empezado a combatir. Por más inaudito que resulte, el hombre que se encargaba de la protección del Presidente actual integraba una banda de falsificadores de pasaportes y hasta tuvo la osadía de reunirse con los compañeros del negocio en la propia Torre Ejecutiva. Pero los aparentes delitos recién descubiertos demuestran que la Fiscalía y el Ministerio han actuado con eficacia, los malhechores están siendo investigados y la Justicia actúa con independencia, respetándose la separación de poderes como corresponde a una democracia donde se respetan los valores republicanos. Al punto de aterrizar en la mismísima casa presidencial para esposar al sospechoso y llevárselo detenido.

Ahora ha tomado estado público, de la boca del Ministro del Interior, que no se trata de un caso aislado. Gracias al trabajo investigativo que se lleva a cabo, se ha descubierto que estas trenzas delictivas y de falsificaciones llevan años de maniobrar impunemente. De acuerdo a lo que ha salido a la luz, al menos desde el 2013, época del Frente Amplio en el poder, ya hay rastros comprometedores. Entre los 12 excustodios de Vázquez y los 5 de Mujica hay varios con antecedentes penales, no anotaciones, (como subrayara repetidas veces el Ministro Heber en su intervención en la Comisión General), sino antecedentes penales. Por diversas causas que abarcan desde estupefacientes, hasta homicidio. Y por más datos, hay dos excustodios que hoy día trabajan en la IMM, a pesar de haber sido el principal guardia procesado por retención ilícita de armas y el otro con un antecedente por ebriedad estando al volante, designado como “conductor”.

Es para alegrarse que este tipo de cosas y de gente queden al descubierto y se actúe en consecuencia. Separar la paja del trigo es importante y necesario. 

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Editorial

Te puede interesar