PROCLAMANDO expresamente que se han recortado los gastos del Estado, el Poder Ejecutivo generó, por el contrario, nuevos gastos extraordinarios, convocando el jueves 9 una reunión del Consejo de Ministros en la lejana Bella Unión, con motivo de cumplirse —según él—, los primeros cien días desde que el Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría asumiera el Gobierno.
Corresponde precisar, en primer lugar, que los cumpleaños se festejan el día en que se celebran; que los cien días se cumplieron el miércoles 8 y no el jueves 9 y que el Frente Amplio llevaba, en la fecha de recordación, ciento catorce días en el Gobierno, si se tiene en cuenta que el 15 de febrero y no el 1º de marzo, asumieron como mayoría en ambas Cámaras del Poder Legislativo.
Esas precisiones conducen a reconocer que, al menos desde el punto de vista legislativo, han sido más de un centenar los días perdidos ya que durante ese período es muy pobre el resultado obtenido. Tal vez por ello el Presidente de la República ni lo mencionó en su discurso de Bella Unión.
LO lamentable es que dispusieron de tres meses y medio para prepararse, ya que al día siguiente de las elecciones del 31 de octubre sabían que iban a asumir el 15 de febrero. Y aún antes, ya que durante la campaña electoral inundaron el país con propuestas de cambio; con Programas de Acción, como el lanzado desde el Palacio Peñarol; con discursos anticipatorios y con las más variadas promesas que se hicieron conocer durante las giras de los candidatos por España y Alemania, Estados Unidos y Brasil; Chile o Buenos Aires.
Incluso en la primera semana de abril, diputados y senadores de izquierda definieron una lista de treinta y ocho proyectos de ley que iban a ser impulsados, muchos de los cuales habían sido presentados por ellos mismos en Legislaturas anteriores. Estamos en el mes de junio y NINGUNO de ellos ha sido promulgado, desaprovechando la extraordinaria posibilidad que les otorga el ser mayoría.
LLEGO a darse hasta el absurdo de que un proyecto de ley presentado en el período anterior por el Frente Amplio, tendiente a crear un Fondo de Inversiones para la Colonización, que figuraba en la lista de aquellos treinta y ocho; que en su momento defendieran ardorosamente sus Legisladores; que fuera desarchivado ahora por Alianza Nacional y que el nuevo Presidente del Instituto de Colonización apoyara de manera expresa, fue matado antes de nacer, alegando que las condiciones del país "difieren de manera sustancial" con las que había en el momento de su presentación. De esa actitud se desprende que eran mejores los tiempos del presidente Batlle.
El defecto señalado no es nuevo, ya que el Frente Amplio tampoco ha sabido utilizar positivamente, desde que monopoliza en los hechos el gobierno departamental de Montevideo, ese otro tesoro que es el disponer en la Junta Departamental y por mandato constitucional, de 16 votos en treinta y uno.
EL balance de lo concretado en el Parlamento desde el 15 de febrero al 9 de junio es, como se verá, bastante pobre.
Resulta así que en los casi cuatro meses transcurridos se aprobaron sólo ocho leyes, —con la salvedad de que en todo el mes de abril no se promulgó ninguna—, y de esas ocho, cuatro son incidentales o de mero trámite, como las que disponen la suspensión de lanzamientos en Guayuvirá (Artigas), compuesta por un solo artículo; la autorización para salir del país el buque "Capitán Miranda" (un artículo); declaración de feriado laborable para el departamento de Soriano (un artículo) y el reconocimiento de utilidad pública tendiente a la expropiación del predio "Playa del Rincón de la Higuera" en Soriano (un artículo).
Dentro de las cuatro restantes, pueden individualizarse dos como elementales: la que estableció normas relativas a acuerdos colectivos en las Cooperativas de Intermediación Financiera (tres artículos) y la que interpretó el inciso 1º del artículo 192 de la Constitución, tendiente a solucionar el problema que originó la integración de los Entes al dejar de cumplirse el Acuerdo con el Partido Nacional (un artículo).
CON lo que vienen a quedar dos: una meramente formal, por la cual se crea el Ministerio de Desarrolo Social suprimiendo el de Deporte y Juventud, y otra —discutible—, que fue la Nº 17.869 de 20 de mayo, donde, luego de tres iniciativas diferentes, ajustes, modificaciones y variaciones de financiamiento, se estructuró un Plan de atención a la emergencia social y el Programa de ingreso ciudadano, que se viene ejecutando defectuosamente y con bastante lentitud.
En pocas oportunidades resulta mejor aplicable, pues, aquella vieja frase donde se dice que la montaña, luego de grandes convulsiones, dio a luz un modesto ratón.
Por el bien del país, es de esperar que ese inventario sea mejorado en los próximos ciento catorce días.
Somos fundadores
Según las palabras del director general de Telesur, el ministro Brovetto habría firmado la integración, el pasado 2 de marzo, al canal impulsado por el presidente Chávez, del que Argentina, Uruguay, Venezuela, Cuba y Brasil son los países fundadores. Y siguiendo con su discurso, el señor Aharonián ha indicado que de un presupuesto inicial de 2 millones de dólares, el real se ha convertido en diez millones de los verdes.
No teniendo por qué dudar de la palabra del director de Telesur, surgen las preguntas internas. Porque no se sabe bien qué destino tendrá este canal, aunque se sospecha será contra Estados Unidos. Tampoco de dónde saldrá el dinero. Menos que menos si es algo oficial o privado. Ni quién o quiénes actuarían como corresponsales en Uruguay. Por cierto que la sola presencia de Cuba, donde la democracia está ausente hace casi medio siglo, debería estar impidiendo la presencia de Uruguay en un proyecto cuyos fines reales no están claros.