Tras la Feria Mayor, el 1° de febrero marca el inicio del año judicial. Muchos temas vuelven sobre el tapete bajo augurios de prontas resoluciones que, de alguna manera, terminen con las dudas e incertidumbres que genera esa especie de limbo o purgatorio que son las investigaciones judiciales.
Y allí está, como hace años, el tema de los casinos municipales. Sí, los mismos que en la época de Arana intendente se caracterizaron por dar pérdidas y por los cuales fueron procesadas cinco personas, pero cuyas ulterioridades quedaron abiertas a la posibilidad de otros responsables. Repasemos:
1) Los casinos municipales, al frente de los cuales estaba Juan Carlos Bengoa, que tenía como asesores a Orestes González y José Luis Antúnez habían registrado déficit durante cinco años consecutivos (2000 a 2005). La cifra negativa alcanzaba a unos 15 millones de dólares. A esa suma, que debieron afrontar los contribuyentes, debería sumársele lo que dejó de ganar si hubiera tenido una buena administración.
2) En el año 2002 se había sustituido el sistema tradicional de explotación directa de los slots o tragamonedas de propiedad municipal, por el arriendo de los mismos. Justo en ese momento aparecieron sociedades o empresas que se dedicaban a esa actividad y fueron contratadas directamente. No hubo ningún llamado a licitación.
3) Una investigación del semanario "Brecha" llegó a la conclusión que los adjudicatarios de estas máquinas que pasaron a instalarse en los casinos municipales, tenían ciertos lazos de parentesco con los jerarcas intervinientes o las distintas empresas compartían los mismos nombres o figuraban iguales domicilios.
4) En el escalafón jerárquico de la Intendencia de Montevideo, por encima de Bengoa se hallaba el Director de Desarrollo Económico de la IMM, Alberto Roselli, la Secretaria General, María Julia Muñoz y, lógicamente el Intendente de Montevideo, Mariano Arana .
5) Peritajes técnicos realizados dentro de la órbita judicial habían apuntado a irregularidades en donaciones por más de 270 mil dólares, admitidos y agradecidos por escrito por el Director Roselli, pero de los que no hay asientos en la contabilidad municipal: ni figuran como ingresos. Las únicas constancias de su existencia son las notas que Roselli envió a varias empresas vinculadas con los casinos, agradeciendo la colaboración y los registros de la empresa encargada de reunir las colaboraciones (Sabid S. A.).
6) Hasta el momento fueron procesados -y liberados a través del instituto de excarcelación- por la jueza Fanny Canessa, el Director de Casinos, Juan C. Bengoa, sus asesores, Orestes González y José Luis Antúnez, el funcionario municipal Gustavo Delmonte y el empresario Felipe Ruiz, titular de Sabid S.A.
7) El expediente estuvo en sede del Tribunal de Apelaciones de 1er Turno en lo Penal por un incidente excarcelatorio, quien lo devolvió con una serie de consideraciones que hacen al fondo del asunto. Dijo que tenía la "sensación" de que el sumario no estaba cerrado (con los procesamientos que se habían dictado hasta el momento) y que las pruebas que restan "permitirán (o no) arribar a la convicción suficiente para vincular a otras personas al proceso (…)". "Interrogatorios profundos -agrega- podrán demostrar lo que sostienen los defensores respecto a que todos estaban en total conocimiento de la gestión de Casinos (…) y que todas las medidas se tomaron con conocimiento y conformidad con los mismos".
"O también podrá demostrar -concluye- lo contrario, que los jerarcas confiaron en Bengoa y su equipo al punto que omitieron la diligencia mínima en el contralor del subordinado y fueron engañados o, en alternativa menor, eran ineptos en el ejercicio del cargo que desempeñaban".
8) Cuando el Tribunal emitió esta opinión, estaban pendientes, entre otras cosas, los careos del ex Director de Casinos Municipales con las principales jerarquías de la Intendencia capitalina de la época.
9) Los careos se realizaron. Todos se mantuvieron en sus dichos y el tema pasó al fiscal (Diego Pérez) para acusación. Cinco años después de iniciado, ¿no es hora de que se termine?