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La ola marina

El gobierno del Frente Amplio, que se caracterizó inicialmente como el de "la marcha atrás", por las numerosas oportunidades en que utilizó ese procedimiento, se ha transformado ahora en la nueva versión de una vieja canción, recurriendo a un motor que camina para adelante y otro que lo hace para atrás.

Es lo que acaba de suceder con el discutido traslado de los restos de Artigas, donde tiene la paternidad exclusiva de una idea que llevó adelante pese a una protesta generalizada; en favor de la cual presentó un proyecto de ley para que se lo autorizará; que adelantó se llevaría a la práctica en el mes de septiembre; que dejó seguir adelante y permitió que una mayoría complaciente se la votara, para terminar resolviendo, luego de aprobada, que quedaría en suspenso. Es poco serio.

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