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Si un niño (que puede tener comorbilidad), que ha sido anotado por decisión de sus padres o quien ejerza la patria potestad para darse la vacuna del covid, sufre en estos días un mayor quebranto de salud -por favor, que Dios no lo quiera- ¿de quién es la culpa? ¿Quién es el responsable?
No hay dos respuestas.
El jueves 8 de julio el juez de Feria (estamos en la Feria Judicial menor) Alejandro Recarey suspendió en forma “inmediata” la vacunación contra el covid para niños menores de 13 años en todo el país, tras una acción de amparo del abogado Maximiliano Dentone. Se basó en que “ningún gobierno puede firmar contratos secretos, en el desconocimiento de la opinión pública, atinentes a puntos que puedan implicar riesgos a los derechos humanos de la población (…) Aún en hipótesis de no obligatoriedad debe informarse todo acto médico. Vale decir para el caso, que se inoculen la composición de las sustancias que se inoculen y sus riesgos…”
Hasta ahí podría llevarse, pero lo que resulta insólito y no corresponde de ninguna manera es que para lograr ese objetivo se tome de rehén la salud de los niños y se les impida vacunarse para evitar males mayores. Las vacunas no son un invento del gobierno uruguayo sino que se estima que hay más de 4.000 millones de personas que se han inoculado en el mundo, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud. Obvio que hay algunos Bolsonaros, pero son mínimos. El mundo entero las ha incorporado y con éxito, luego que el covid costó más de 6 millones de muertos y unos 7.500 en nuestro país.
Compare las cifras Sr. Juez y verá de qué lado está la razón y la vida.
Si no le alcanza, escuche o lea la opinión de algunos científicos uruguayos que han estado en la línea de fuego desde un principio, como por ejemplo:
-Julio Medina (Profesor Director de Cátedra de Enfermedades Infecciosas en la Universidad de la República. Doctorado (PhD) en Ciencias Médicas): “La resolución de no permitir la vacunación voluntaria en los menores de 13 años, no es una determinación libre de riesgos. Más bien es una decisión que debilita el escudo de protección de la salud, exponiendo a potenciales riesgos a las personas en esta franja etaria.
La comunidad científica ha trabajado de manera extraordinaria para dar este aval a las decisiones de políticas públicas así también llevar certeza y tranquilidad a la población. Defendamos el programa de vacunación”.
-Álvaro Galiana (Infectólogo y Director del Hospital Pereira Rossell); “La vacuna sigue siendo recomendada por la OMS, sigue siendo la herramienta más importante para evitar esta enfermedad infecciosa… Ha sido la que ha demostrado mayor efectividad y mayor seguridad. No tiene elementos tóxicos, ni tiene elementos nocivos”.
No hay inconveniente en buscar y reclamar que el gobierno haga público la confidencialidad de las vacunas, pero de ninguna manera dejar a los menores sin vacunarse contra el covid y expuestos a daños graves.
-Henry Albornoz (Profesor Adjunto de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Udelar, médico intensivista): “En una campaña que venía siendo exitosa hay ahora algunos que quedarán sin vacunarse. Las vacunas que utiliza Uruguay son las que se han estado utilizando y utiliza el mundo. La evidencia científica va por el lado de que son seguras”.
Del punto de vista del derecho, tampoco corresponde el fallo del Juez. Rodrigo Ferrés, Prosecretario de la Presidencia, Profesor de Derecho Administrativo de la Universidad Católica y Master en Derecho Administrativo por la Universidad de Navarra, formuló tres críticas, breves y contundentes:
1) “Para solicitar una acción de amparo se tiene que estar lesionado en un derecho subjetivo, personalísimo. Acá interpone una acción de amparo una persona por sí y representando o invocando intereses difusos. . 2) “Para interponer una acción de amparo hay un plazo, 30 días desde que pueda haber peligrado la lesión de un derecho. Los niños se empezaron a vacunar en enero.
3) “Cada poder del Estado tiene determinados cometidos atribuidos por la Constitución. La fijación y la conducción de la política sanitaria es un cometido esencial del Poder Ejecutivo.
Y del punto de vista político, el Frente Amplio, a través de su presidente Fernando Pereira envió un mensaje categórico: “La vacunación frenó un momento trágico en el que día a día morían decenas de compatriotas. Uruguay fue, por el compromiso de trabajadores/as de la salud, por las fortalezas de su Sistema Nacional Integrado de Salud y por el gran consenso científico, político y social, un referente en vacunación en el mundo. Ese consenso se mantiene intacto“. Prácticamente unanimidad del sistema político.
Los fallos de la justicia se acatan, pero hay algunos que incluyen dislates. El gobierno apelará, pero con suerte eso tarde algunos días. Y mientras tanto, los niños siguen sin vacunar.