El cambio es la vida

El cambio no es una necesidad de la vida, es la vida misma", enseña Alvin Toffler. Hoy estamos haciendo esfuerzos por hacer entrar -un poco después que el resto del mundo ya las ha comprendido- las ideas de Thomas Friedman, expuestas en su libro "La Tierra es plana". Hay un breve capítulo que vamos a rescatar porque contiene la sustancia de lo que pretende ser nuestro mensaje. Es el que se plantea la alternativa entre recuerdos y sueños, pues de la predominancia de unos u otros dentro de una sociedad, resultará un índice más que revelador de lo que es esa misma sociedad y que no es fácil de medir.

En las sociedades o segmentos de ellas en que se tienen más recuerdos que sueños, quienes se encuentran en tal situación pasan demasiado tiempo echando la vista hacia atrás, no explotan el presente, se alimentan del pasado. Ese es el vicio de la izquierda radical, de la izquierda fascista que impulsa la candidatura presidencial de Mujica.

Se alimentan, además, de un pasado que no es real sino imaginado y adornado. Si Friedman se mirara en nuestro espejo, ya estaría denunciando a los votantes cautivos del Senador ex tupamaro por su falta de razonamiento sobre su apoyo político, determinado por un impulso emocional producto de una historia mal contada, según la cual la guerrilla nació para impedir un golpe de Estado y para proteger a los pobres.

La realidad indica que el riesgo del golpe en ese entonces no existía, y que los militares, después de derrotar a la banda armada, tomaron el poder por la fuerza implantando un gobierno de un presidente títere, al que terminaron derrocando cuando quisieron, con argumentos de discrepancias en cuanto al futuro del denominado "proceso" que ni aun siendo ciertos fueron convincentes.

Así se ha logrado embellecer ese pasado, aferrándose a él como a un rosario, en vez de imaginar un futuro mejor y proceder en consecuencia. Retomando a las palabras de Friedman, esa imaginación es el resultado de dos fuerzas que la moldean. Unas son esas historias relatos y mitos, que la gente se cuenta a sí misma o recibe de otros, y la otra es el contexto en que la gente crece. En ese contexto, se requieren sueños, sueños positivos y a favor de la vida. Pero, agregamos nosotros, sueños con fundamento. La idea que Mujica será el protector de los pobres es una de las falacias más grandes que ha prendido en el imaginario de los que lo idolatran sin poder explicar por qué.

Lo afirma un frenteamplista, un ex comunista hoy desesperado por imponer la candidatura presidencial de Astori, intención descabellada porque el ex Ministro tiene responsabilidades muy graves en el esfuerzo del gobierno por igualar a la sociedad hacia abajo, pero que a Mujica le enrostra verdades.

Este gobierno, en primer lugar, y sin que nadie se atreva a decirlo con todas las letras como corresponde, Mides de por medio, le da dinero a los pobres para que sigan siendo pobres, y de esa manera también fomenta el trabajo en negro de los beneficiarios del asistencialismo. Mujica manifestó como ideal a conquistar el trabajar dos horas por día. Y los primeros afectados por esa visión que se dice ideológica, y por el dinero que desestimula el trabajo, son los trabajadores y los más humildes.

Mujica -que se siente políticamente discriminado en el Frente por razones de clase- no habla de darle oportunidades a los pobres sino que les trabaja una mentalidad permanente de pobreza, proponiendo como ideal dos horas de trabajo diarias. Esto es nocivo no solo para los pobres, sino para todos los uruguayos.

Esta misma historia que hoy se está desarrollando en nuestro Uruguay, se ha repetido en varios países de América Latina. Es el populismo no ideológico sino orientado hacia el "pobrismo", término que tendrá una nueva acepción idiomática adicional a la actual de "pobretería" para identificarse con la de explotación de los carenciados y la miseria, imperante en Venezuela, Ecuador, y Bolivia, por ahora.

Y eso es Mujica, cuando confronta a barrios de la ciudad y a los pobres contra los ricos, o cuando anuncia reformas constitucionales que nadie sabe de qué se trata.

El urgido portavoz mencionado advirtió que "nunca estuvimos ante la alternativa de un cambio tan dramático", pero todos sabemos cuál es el camino a seguir para que los sueños posibles se hagan realidad.

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