El Pit-Cnt resolvió convocar a una manifestación “en defensa de la democracia y contra la corrupción” para el próximo lunes, tras la crisis -si la quieren llamar así- que se desató en el caso del pasaporte del narco Marset. Muy bien: podría decirse que está en su derecho. Pero a poco se camina, empiezan los problemas y contradicciones. Veamos.
El Pit-Cnt está manejado por el Partido Comunista. ¿Y desde cuándo el Partido Comunista está preocupado por las democracias o los derechos humanos en el mundo? Medio planeta estuvo gobernado por los bolches hasta que cayó el Muro de Berlín en 1989. En ninguno de esos países hubo una pizca de democracia, nada de nada. Totalitarismo absoluto. Lo mismo que sigue habiendo en países como China, Cuba, Laos, Corea del Norte y Vietnam. Así que no se preocupen: Uruguay sabe cómo defender su democracia, la tiene muy clara.
En segundo lugar, el término corrupción da para mucho, pero no tanto si el tema de fondo es una discusión sobre si corresponde emitir un pasaporte o no. Parece más bien una cuestión política o técnica, pero no de corrupción, salvo que exista alguna prueba oculta que apunte categórica al delito. Y aquí, por ahora al menos, no aparece.
Si se quiere casos de corrupción podemos encontrar y muchos, aunque no en este gobierno, pero sí en los anteriores. Los del Fapit.
-Casinos. Durante la gestión de Mariano Arana al frente de la Intendencia de Montevideo, con María Julia Muñoz como secretaria general y Alberto Roselli como director de Desarrollo, los casinos -un negocio formidable en todas partes del mundo- tuvieron una pérdida de 16 millones de dólares (de los dólares de antes, no de estos pesitos) en el período 2000-2005. Cinco años de pérdida, un auténtico récord mundial. Al frente de la Dirección de Casinos (que incluía dos salas) se encontraba el Cr. Juan Carlos Bengoa y como asesores Orestes González y José Luis Antúnez. Los tres, y otros más, fueron procesados, aunque el fiscal (Diego Pérez) pidió la cárcel también para toda la cúpula municipal.
-Bajo la primera presidencia de Tabaré Vázquez, a impulsos de su ministro de Economía, Danilo Astori, se procedió a la privatización de Pluna y posterior venta (enero de 2007) a Leadgate (Matías Campiani), dando comienzo al Plunagate.
En julio de 2012, el gobierno de José Mujica, abrumado por los números de la empresa y aduciendo que si seguía abierta el panorama iba a ser peor, decidió liquidarla y venderla al mejor postor.
La subasta de los Bombardier se realizó el 1° de octubre de ese año, luego del fracaso de la primera convocatoria por falta de oferente. Y fue una oprobiosa parodia digitada por el gobierno porque iba por el mismo camino y el papelón pintaba como monumental. Allí entraron en escena la predicción del presidente Mujica de que en pocos minutos Pluna tendría nuevo dueño; la empresa española Cosmo, con un capital de US$ 7 millones, pero poseedora de un milagroso aval del Banco República por US$ 13 millones para ofertar (y comprar) por US$ 137 millones; y “El caballero de la derecha”.
Cuando el fiscal del Crimen Organizado Juan Gómez (hoy Fiscal de Corte) resolvió hacer la denuncia penal de oficio, la entelequia comenzó a temblar. En diciembre de 2013 pidió el procesamiento por “abuso de funciones” del ministro de Economía, Fernando Lorenzo y del presidente del Banco República, Fernando Calloia, que tiempo después fueron procesados.
-Ancap y Sendic: fue vicepresidente de la República, pero antes presidente de Ancap. La alarma comenzó cuando luces rojas advirtieron que el déficit de la empresa estatal alcanzaba los US$ 163 millones y un par de años después se llegaba a la fatídica suma de US$ 800 millones. Mintió descaradamente para disfrazar las pérdidas y un título en Cuba, que nunca tuvo, de licenciado en Genética Humana. Y luego apareció todo lo relacionado con la tarjeta corporativa de Ancap, los gastos que había realizado (colchón incluido) y toda una lista de nuevas falsedades que incorporó para intentar justificar lo injustificable.
Presionado por su partido por las circunstancias que lo hacían indefendible, renunció a la Vicepresidencia y fue procesado por los delitos de “abuso de funciones” y “peculado”.
-Hay más, pero el espacio impide extendernos. Allí está el procesamiento de Daniel Placeres (Envidrio) por los gastos en el Fondes que inventó Mujica para “prender una velita al socialismo”. Y más reciente el caso de Nicolás Cendoya, director de la Ursec por el FA que lo había postulado al directorio de UTE y terminó procesado junto a otras tres personas por abuso de funciones.
En ninguno de estos casos el Pit-Cnt se preocupó por la corrupción, porque, como dijo Raúl Sendic “si es de izquierda no es corrupto”. ¡Andá!