Ciudadano asombrado e indignado | Montevideo
@|La voracidad fiscal, la incompetencia y la apropiación indebida.
Quien en vida se deslomó trabajando y cumpliendo con sus obligaciones, de aportar a los sistemas de seguridad social, para luego tener una ancianidad digna; hoy se ve castigado por un impuesto claramente inconstitucional, el IASS. Pero si sudó un poco más y acumuló un par o más de sistemas de pasividades, debería pensar en renunciar a alguno de ellos, pues el resultado es “confiscatorio”, llegando luego de la declaración jurada a devolver la mitad o más de lo que dignamente consiguió.
Mientras tanto, otros roban o trafican y jamás aportan a ningún sistema y en general son ciudadanos ilustres.
La solidaridad está bien, hay que ayudar al prójimo más desprotegido, pero siempre que la desprotección sea fruto de cualquier cosa, menos de la falta de empeño en estudiar, prepararse, trabajar y progresar.
Nuestro sistema político fue, es y sigue siendo el gran culpable: por incapacidad, negligencia e incluso complicidad. ¿Cómo se entiende que paguemos los ingentes recursos a Enseñanza Primaria, pero después haya que mandar a los hijos a la enseñanza privada, pues la escuela de Varela es hoy una vergüenza? Y no es culpa de los maestros que hacen un esfuerzo y en general cumplen una función fantástica, sino de la burocracia que se “come” casi el 100% de los recursos y no producen casi nada.
Lleno está el país de Comisiones de Fomento escolares y liceales para recabar recursos, por encima de los impuestos ya pagados, para que esas instituciones funcionen mínimamente.
Un día un importante político de izquierda, con un muy alto cargo, cercano al Presidente de turno (hoy fallecido, QEPD), me manifestó su preocupación, pues el sueldo apenas le alcanzaba para pagar el colegio de sus hijas: “Pero mándalas a la escuela pública”, le dije convencido de que estaría de acuerdo. Me miró fijamente unos instantes y solo me contestó: “son mis hijas”. ¡Cerrá y vamos!, pensé para mis adentros.
En otros ámbitos suceden cosas parecidas.
Nos hemos aburrido de contribuir para la compra de cubiertas para vehículos policiales que de otra forma quedarían sobre “tacos”, mientras los chorros pululan, roban motos, nafta, armas, balas y nos matan a todos de a 500 por día!!!