Carmen Fusco | Salto
@|Indignación y absoluto repudio al vandalismo perpetrado en el IAVA.
Vi imágenes de cómo dejaron el pasillo del IAVA que generan gran indignación, ya que no sólo han atacado a una institución educativa con un valor histórico y cultural para la sociedad toda, sino que también se han violado de los principios más básicos de convivencia y respeto.
El pasillo del IAVA que indebidamente se convirtió en un salón obstaculizando una vía de acceso, fue completamente arrasado.
Con total falta de consideración se vandaliza un espacio que estaba siendo acondicionado para su rehabilitación, donde se llevaban a cabo trabajos de reparación, limpieza, ordenamiento y pintura para restaurarlo como un punto de acceso al edificio.
Es inaceptable que se atente contra el trabajo de los obreros que han invertido horas de dedicación para poder preservar y poner en valor nuevamente ese espacio.
Quienes llevaron a cabo estos actos han socavado el esfuerzo de los trabajadores y han demostrado una completa falta de respeto.
Es imperativo que, como sociedad, se tome conciencia de la gravedad de estos actos. No se puede permitir que los esfuerzos de recuperación y rehabilitación sean ignorados o destruidos por la irresponsabilidad y la insensatez de unos pocos.
Exigir a las autoridades competentes que se investigue a fondo este ataque vandálico y que se tomen las medidas necesarias para identificar y sancionar a los responsables. La impunidad no puede ser tolerada en ningún caso, y quienes han cometido estos actos deben enfrentar las consecuencias de sus acciones.
Como sociedad, debemos unirnos en un firme rechazo a estos actos, recordando que el respeto, la convivencia, la responsabilidad y la solidaridad son fundamentales para construir un futuro digno y prometedor.
El acceso a la educación de calidad es un derecho fundamental de toda persona, y el resguardo de los espacios educativos es responsabilidad de todos.
El vandalismo, en todas sus formas, es una expresión de irresponsabilidad, falta de respeto y ausencia de valores fundamentales. Reflexionar sobre las consecuencias de nuestras acciones y trabajar juntos para construir un entorno educativo seguro, respetuoso y enriquecedor es un deber de todos. Solo así podremos garantizar un futuro prometedor para las generaciones venideras.