Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Vacunación suspendida

Eduardo Grois | Montevideo
@|¡Estoy espeluznado! Acabo de leer el dictamen que sanciona al juez Recarey a causa de haber suspendido la vacunación contra el Covid a los niños, hace ya más de un año.

Dada la contundencia de las razones que motivaron la sanción y tomar conocimiento que la misma dispone la suspensión de tal personaje por 90 días sin goce de sueldo, por haber puesto en peligro la vida de los niños y sus allegados, al prohibir ser vacunados a pesar de que los más reputados científicos de nuestro país e internacionales promovieron esa inoculación.

Me pregunto si la Suprema Corte ha evaluado con seriedad el daño mortal que el susodicho llevó a cabo o pudo haber producido al aplicarle tan benigna sanción en relación a ese daño y los perjuicios futuros al sistema judicial que el susodicho habrá de producir si se le permite continuar ejerciendo una función para la cual ha demostrado fehacientemente no estar capacitado y sesgar su dictamen en función de sus propias ideas ajenas a lo estrictamente jurídico.

Espero con profunda preocupación qué pasará cuando se cumpla el plazo de la sanción, pues lo que merece ese (todavía) juez es que a partir de ese momento sea destituido.

¿Qué confianza podremos tener en nuestro sistema judicial si se le permite a Recarey continuar en su función? ¿Y qué respeto podremos tener por la Suprema Corte si la referida persona se reintegra una vez transcurrida la pena?

¿Aquí no ha pasado nada y puede continuar “impartiendo justicia” como si tal cosa?

Si tal fuera el caso comenzaría yo a sentir que nuestra Justicia tiene la misma seriedad y efectividad que la de cierto país vecino.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar