Héctor Cairús | Montevideo
@|En su accionar antipatriótico de los últimos 20 años, la Banca Pública otra vez ataca a la población ya complicada con la falta de billetes chicos y el escandaloso pago a jubilados y pensionistas con billetes de $2000, queriendo que la gente se encargue de sacar de circulación billetes deteriorados que no los quieren aceptar en ningún almacén.
Le ponen un arma en la frente al consumidor para obligarlo a usar tarjetas, cuando el mayor motivo para no quererlas es la falta de confiabilidad en el sistema bancario.
Y todo eso con la complicidad de todo el sistema político y gremial del Uruguay.