José Rimonti | Montevideo
@|Hay que decirlo sin vueltas: lo del Frente Amplio —gobernantes, dirigentes, militantes y sus socios del Pit Cnt— es un ejercicio cínico de hipocresía. Durante el gobierno de Lacalle Pou no dejaron pasar una: escandalizaron cada ajuste de tarifas, cada punto de IVA y cada peso en las jubilaciones. Todo era motivo de barricada y agitación. Recordemos los caceroleos, paros generales, etc. Y Mujica falseando que al gobierno de Lacalle Pou, el Pit Cnt no le hizo paros.
Aquella gestión enfrentó una pandemia global y la peor sequía de la historia, priorizando el empleo en el peor escenario imaginable. A costa del salario, avalado y firmado por el Pit Cnt. ¿Ayudaron? Jamás. ¿Arrimaron el hombro? Nunca. Estuvieron, por sistema, en contra de todo.
Pero hoy, con ellos en el poder, el relato se acomoda. Hablaban de atraso cambiario y hoy el dólar está más bajo que aquella época, entonces dicen: el “mal llamado” atraso cambiario. Suben impuestos y recortan devoluciones del FONASA con la misma mano con la que otorgan aumentos menores a los que antes llamaban “ajustes salvajes”. El silencio del Pit Cnt y de la Asociación de Jubilados es ensordecedor y confirma que su indignación no era por principios, sino por estrategia. Lo que antes era un “ataque a los débiles”, hoy es “gestión responsable’”.
Es una desfachatez cargada de una soberbia absoluta, actuando como si fueran dueños de la única verdad mientras aplican exactamente lo que ayer condenaban.