Walter Martínez | Venezuela
@|Ante muchísimos años como inmigrante me permito opinar -si me permiten- acerca de la situación imperante en Venezuela como simple demócrata y ante el silencio político de algunos.
¿Cómo se derrota una dictadura en forma democrática?
¡Simplemente en las urnas -sin bayonetas- y con inteligencia!
Con convocatoria honesta y transparente cuando la oportunidad del tirano está convencido de su accionar victorioso.
Con organizarse y generar movilizaciones desde el convencimiento de que el espíritu democrático es inherente del ser humano y hay que estimularlo.
Con convicción, con muchísima paciencia, con la utilización inteligente de la tecnología bien utilizada al servicio de la libertad individual.
Con el coraje que genera años de desesperanza y resiliencia pacífica ante el narco Estado y/o Estado terrorista, no es fácil de definir…
¡Se ha puesto de manifiesto en todo el mundo el absoluto repudio ante unos pocos de que la voluntad popular se respeta!
¡Hoy no se puede diferenciar un Estado narco de un Estado terrorista!
¡La protesta pacífica es un derecho ante el terrorismo de Estado!
¡El secreto de la libertad es nuestra vigilancia permanente!