Mario Rojas | Montevideo
@|En estos días se está enviando un proyecto al Parlamento para paliar el déficit de la Cajas Bancaria y Profesional.
Deseo opinar en este tema como jubilado con 80 años de edad y 20 de jubilado.
Obvio que hace 20 años la situación era totalmente diferente y nuestra jubilación reflejaba la culminación de 42 años de actividad con aportes muy superiores a la media de la época y sobre sueldos y beneficios que nos adjetivaban de “privilegiados”.
Aportamos luego el invento inconstitucional del IASS, por un cambio de criterio de un integrante de la Suprema Corte.
Ese descuento tenía como destino todo el sistema previsional. Luego, en 2008, vino la Ley 18.396 de fortalecimiento de la Caja.
Ambos descuentos suman cifras anormales para un trabajador común; ni quisieran saber... entonces a jubilaciones “privilegiadas”, descuentos “superlativos”.
En ambos gravámenes “VIP” se nos esperanzaba que, según las condiciones que se dieran, iban a ser disminuidos o eliminados.
Ahora en 2023, visto el déficit, lógico que debemos afrontarlos. Pero tenemos estas armas: la suma de los dos gravámenes (IASS Y Ley 18.396) que son un aporte por demás suficiente y diría excesivo para contribuir a una solución.
Que prime el espíritu de justicia para un sector de la población que nos tocó vivir esta difícil situación.