Intimidado | Montevideo
@|Nos ha causado honda preocupación aunque no demasiada sorpresa, el intento por parte de la IMM de amedrentar a quienes han colocado balconeras o distintivos de partidos políticos diferentes a la opción de la ex Intendenta. Obviamente que se ha salido a desmentir que tal intención existiera, aunque la sospecha siempre queda y por supuesto el miedo.
Es típico de los totalitarismos, sobre todo cuando son incipientes, el intento de instalar las reglas que se deben seguir para no sufrir represalias, que en este caso podrían pasar desde multas, inspecciones varias, pedido de permiso de Bomberos (recuérdese el episodio del cartel “prohibido el ingreso a perros y...”) y demás arbitrios municipales para molestar o perjudicar a los ciudadanos.
Los responsables de dicho acto deberían ser sancionados con la máxima rigurosidad para dejar en claro que, aunque se tratare de un simple error, la democracia no admite que se le pongan límites. De lo contrario, se corre el riesgo de que nos suceda como se escucha en el diálogo de un film distópico: “lo dejamos pasar y hoy nos despertamos con esto”; “esto” eran unos brazaletes con estrellas amarillas...