Julio M. Sales | Montevideo
@|Para quien se crió en la calle Yi esquina Canelones, hoy golpea y mucho la realidad.
Casas de familia y mucha tranquilidad dieron paso a un triste presente.
El mercadito del armenio (antiguo bar) dio paso a un local comercial. A la panadería, la fuerza del destino la cambió por un supermercado. El bar “Yica” se transformó en una aseguradora y “Los Bordados” primero dio paso a una distribuidora de cine, y hoy, a una cafetería.
Todo parece promisorio, pero la dejadez de esa cuadra hacia Maldonado, con gente durmiendo y ocupando las veredas con su olor nauseabundo, ¡asusta! No se puede entrar en los domicilios y cuando nuestra empresa baja mercadería de los camiones, la gente que vive en la calle viene como moscas a pedir de todo.
¿Y las autoridades? ¿La IMM? ¿El Mides con su presupuesto millonario en dólares?
¡Muy triste!