Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

¿Qué va dejando el Mundial?

Enrique Rotemberg | Montevideo
@|El presente campeonato mundial de fútbol está dejando en los aficionados muy lindos espectáculos, con encuentros emocionantes e hinchas que manifiestan alegría por seguir en competencia y tristeza por tener que abandonarla. Pero en especial se valora que cada equipo deja todo en la cancha, ya no en los 90 sino en todos los minutos extra que se adicionan, además de los alargues y eventualmente los tiros penales.

En lo personal, el fútbol no es mi deporte predilecto, el basquetbol lo es, y tuve la fortuna de entrenar y participar en etapas formativas en un club de la divisional de ascenso próximo a mi casa, el club Tabaré, con la excelente conducción técnica de Milton Larralde; un ejemplo para el basquetbol. También me encanta ver los éxitos de los atletas y deportistas uruguayos de los llamados deportes menores, tanto en el país como en el exterior.

Lo que noté que diferencia a Uruguay de las demás selecciones, independiente de los errores cometidos que terminaron en goles de los rivales, es su expresión al ingresar a la cancha. Quizás sea el peso de las 4 estrellas en la camiseta, las grandes expectativas generadas, la presión del mundo futbolístico que los está viendo en directo, la presencia del Presidente de la FIFA en el palco, o del Rey de España, o el aliento de los uruguayos que con sacrificio viajaron para ingresar al estadio.

Los rostros de nuestros seleccionados mostraron tensión, y así es difícil afrontar un encuentro decisivo. Nuestro ahora ex Director Técnico tampoco expresó serenidad, lo que podría afectar la confianza de sus dirigidos. Los jugadores referentes ingresan al rectángulo de juego con una sonrisa, como le vimos a Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Harry Kane, Luka Modriæ, Kylian Mbappé, Erling Haaland, entre otros.

Debemos seguir el ejemplo de jugadores experimentados que tuvieron muchas consagraciones, pero siguen disfrutando en cada partido relevante; y que ningún dirigente deportivo, director técnico o preparador físico les anule las ganas de jugar como cuando eran niños y adolescentes con deseos de progresar.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar