Luis Cabrera | Montevideo
@|El pasado domingo 8 de setiembre, siendo las 16:00 horas, partí del Este rumbo a Montevideo. Era una hermosa tarde y daba ganas de manejar rumbo a la capital. Pero las ganas se te iban cuando veías la conducta de quienes están a cargo de un vehículo. Adelantamientos incorrectos y maniobras peligrosas que atentan contra los demás y contra ellos mismos.
Allí está explicada la cantidad de accidentes que se suceden en nuestras rutas.
¡Pero el ingreso a Montevideo por la rambla fue aun peor!
Aquí se agregaron las motos y los nuevos monopatines eléctricos también sin empadronar. Estos transitan sin pudor entre los autos o por las veredas realizando malabarismos increíbles y sumamente peligrosos para ellos, los transeúntes y los vehículos en general. Lo destacado del caso es que durante el trayecto no vi ni a la Policía Caminera, Policía de Tránsito, ni ninguna autoridad municipal que ponga coto a tanto desatino. En este estado de cosas lo único que se puede esperar es gran cantidad de accidentes y las consiguientes víctimas.
¿Harán algo las autoridades policiales, municipales, o simplemente se dedicarán a contar los muertos?