Carlos Asecas | Montevideo
@|Circular por las calles de Montevideo se ha convertido en algo caótico y estresante. Es un tránsito no apto para cardíacos. Esta situación la sufríamos en las horas pico solamente, pero ahora sucede a cualquier hora del día. Seguimos teniendo las mismas vías de circulación de 1950 y la cantidad de vehículos ha crecido en forma exponencial. Tengamos en cuenta que se venden 6000 vehículos 0 km por mes y la mayoría de ellos seguramente se empadronan en Montevideo. A eso se agrega el usado que deja aquel que compra el 0 km.
La IMM sólo se preocupa por el transporte colectivo y su deseo es que todos usemos ese medio de transporte y abandonemos la comodidad del auto. Es sabido lo ineficiente que es el transporte público y que en muchos casos no soluciona las necesidades de la población. Las personas hoy día tenemos una vida muy agitada y estamos corriendo de un lado para otro para cubrir todas nuestras necesidades y eso solo se consigue teniendo un vehículo y no dependiendo de los horarios del transporte. Ninguno de los que lo recomiendan lo usan.
La IMM recauda aproximadamente US$100.000 por día por multas de tránsito, sin embargo no vemos que efectúe ninguna mejora en las calles de Montevideo. Lo mínimo que podrían hacer es coordinar los semáforos. Eso lo había prometido la ex Intendenta Carolina Cosse, pero quedó en otra mentira más. Hay avenidas donde uno tiene que detenerse en todos los semáforos, generando embotellamientos inútilmente. Tampoco vemos que se pinten las sendas, ni los bordes de los canteros centrales que con la pésima iluminación nocturna, uno no sabe por donde está circulando. A eso se agregan los pozos que cada vez son más y nunca se ve una cuadrilla que los esté arreglando.
La única medida que toma la IMM es poner balizas luminosas, algunas de las cuales están meses en el mismo lugar. La empresa dueña de las mismas, contenta, pues cobran US$1 por día por cada una. Haga cuentas los cientos de balizas que hay en la ciudad y verá lo que paga la IMM.
Cuando usted compra un vehículo 0 km paga de patente el 5% del valor del mismo; sin embargo eso no lo ve reflejado en los servicios que le brinda la IMM. Al renovar la flota del transporte colectivo, no tienen en cuenta que tenemos calles muy angostas y compran ómnibus cada vez más grandes. Deberíamos tener colectivos como en la ciudad de Buenos Aires, que son más pequeños y pueden maniobrar con más facilidad. Obviamente eso no le conviene a las empresas, porque tendrían que disponer de más personal. Ahora tienen pensado comprar ómnibus para transportar hasta 200 personas. ¿Alguien pensó las consecuencias que puede haber, en caso de un accidente? Los genios se avivan cuando las cosas suceden. Se actúa por reflejo.
En la IMM trabajan ingenieros y técnicos que pueden estudiar cómo mejorar el tránsito. ¿Acaso nadie pensó en hacer vías elevadas de circulación, que obviamente tienen un costo muy alto, pero las podría hacer un privado y recuperar la inversión cobrando un peaje por circular por las mismas? Estoy seguro que muchos montevideanos estarían dispuestos a pagar un peaje por circular más rápidamente y con ello ahorrar tiempo para disfrutar en familia.
Este caos en la circulación mucha veces genera rispideces, porque la gente maneja de mal humor y cualquier problema termina en una pelea que a veces genera violencia.
En países donde las cosas se hacen seriamente, la población paga mucho menos por poseer un vehículo y los beneficios que reciben son excelentes. Evidentemente si la IMM que recauda US$ 2.000.000 por día, gasta el 80% de su presupuesto en salarios y gastos de funcionamiento, es imposible con el sobrante poder invertir en obras y servicios para la población.