Productores y Vecinos de Rincón del Pino | San José
@|Ante una opinión publicada en el diario El País, en la sección Ecos del 8 de abril, en la cual se afirma que el proyecto Neptuno —ubicado en Arazatí— “no causaría daños en la zona”, los productores y vecinos consideramos necesario realizar las siguientes precisiones.
En primer lugar, corresponde señalar que dicha afirmación se emite en una columna de opinión y no está basada en informes técnicos ni evaluaciones científicas.
Por el contrario, existen numerosos estudios y análisis elaborados por instituciones académicas, especialistas y organismos internacionales, así como los informes encargados por los productores de la zona a empresas especializadas en hidrogeología y medio ambiente, que evidencian la existencia de impactos graves asociados al proyecto en caso de instalarse en Arazatí.
Entre los principales impactos, se destacan:
La pérdida y el compromiso de tierras de altísimo valor productivo del país (superiores a 200 IC), potenciadas por la existencia a muy poca profundidad del Sistema Acuífero Raigón (SAR). La contaminación del acuífero Raigón, recurso indispensable para la producción agropecuaria y el abastecimiento de agua para uso doméstico. El proyecto generaría la infiltración de agua bruta no tratada del Río de la Plata hacia el acuífero, en un volumen de 800 millones de litros anuales durante toda la vida útil de la planta (superior a 50 años). Consecuencias altamente negativas sobre los sistemas productivos de la zona: papa, fruticultura, horticultura, cereales, lechería, ganadería, afectando toda una región de gran relevancia económica para el país. Pérdida de empleos y el consecuente estancamiento social en un lugar que actualmente presenta niveles de desocupación prácticamente nulos.
Estos impactos, ampliamente documentados, no constituyen opiniones, sino que están respaldados por evidencia técnica y científica sólida, que demuestra sin lugar a duda los graves daños ambientales, productivos y sociales que este proyecto conllevaría para la zona de ser ubicado en Arazatí.
En consecuencia, consideramos que no resulta constructivo ni serio, continuar insistiendo en su implementación.