M. Lourdes González | Ciudad de la Costa
@|Cuando los números absolutos no alcanzan.
“Hoy nacen tantos niños como lo hacían a fines del siglo XIX”, menciona un artículo publicado en El País el 15 de julio. En un sentido similar, el actual senador Dr. Daniel Borbonet expresó a comienzos de 2023 que “la natalidad está en los mismos números que en 1920”.
Considero que ambas afirmaciones son correctas, pero pueden conducir a una interpretación incompleta, porque se refieren al número absoluto de nacimientos y no a la tasa de natalidad.
La tasa bruta de natalidad indica el número de nacimientos vivos por cada 1.000 habitantes durante un año determinado y constituye un indicador más apropiado para comparar distintas épocas, ya que tiene en cuenta el tamaño de la población.
En Uruguay, la tasa bruta de natalidad fue de 34,1 nacimientos por cada 1.000 habitantes (34,1‰) en 1908. En la actualidad se ubica en torno a 9,8 nacimientos por cada 1.000 habitantes (9,8‰); es decir, menos de un tercio de la registrada a comienzos del siglo XX.
En números absolutos, en 1908 se registraron aproximadamente 35.500 nacimientos, mientras que en 2025 fueron alrededor de 29.000. Sin embargo, el contexto demográfico era completamente distinto. El Censo de 1908 registró 1.042.686 habitantes, mientras que el Censo 2023 contabilizó 3.499.451 habitantes. La magnitud de la caída también se aprecia al comparar con una década atrás. En 2015 Uruguay registró 48.926 nacimientos, casi 20.000 más que en 2025, lo que representa una disminución cercana al 40 % en apenas diez años.
Conviene, además, no confundir la tasa de natalidad con la tasa global de fecundidad, que mide el número promedio de hijos por mujer. En Uruguay este indicador también se encuentra en mínimos históricos, con alrededor de 1,3 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional (2,1). A comienzos del siglo XX se estimaba entre cinco y seis hijos por mujer.
En conclusión, las afirmaciones citadas son correctas si se refieren únicamente al número absoluto de nacimientos. No obstante, para comprender la verdadera dimensión del fenómeno demográfico es indispensable considerar la tasa de natalidad y el tamaño de la población.
No es lo mismo registrar unos 35.000 nacimientos en un país de poco más de un millón de habitantes que una cifra similar en un país con tres millones y medio de habitantes. Tampoco es comparable una fecundidad de 5 o 6 hijos por mujer con otra de apenas 1,3.
Por eso, aunque hoy Uruguay registre una cantidad anual de nacimientos similar a la de comienzos del siglo XX, la realidad demográfica es muy diferente: la tasa de natalidad ha caído desde 34,1‰ hasta aproximadamente 9,8‰, mientras la población del país se multiplicó por más de tres.