Federico Prestinari | Montevideo
@|Considero que fue una buena idea para concientizar al público de lo que consume.
Provoca una sensación de culpa al comprar estos productos, que obliga a reflexionar.
Tengo un amigo fanático que lee cada producto y desestima de comprar.
Sólo compra whisky, cerveza, vino, gin, vodka y otras bebidas alcohólicas que no tienen octógonos y vive feliz y seguro de que está cuidando su salud.