Señor respetuoso | Montevideo
@|Las costumbres de relacionamiento social varían según las épocas y las culturas y seguramente también en función de la edad de las personas y de la generación a la que pertenecen, además de la educación recibida.
En lo personal, me genera una impresión muy negativa la falta de puntualidad en el cumplimiento de horarios de consultas médicas, odontológicas y de profesiones afines, en situaciones que no están asociadas a atención de emergencia sino a encuentros rutinarios planificados previamente.
Es como si los referidos profesionales no pudieran ser capaces de administrar su agenda o, aún peor, que considerasen el tiempo de sus pacientes menos valioso que el suyo propio. En muchos casos, en mi experiencia, ni siquiera manifiestan un pedido de disculpas o una explicación por la demora habida. Es como si fuera algo natural a su actividad. Y no he tenido respuestas positivas de las instituciones a las que pertenecen, cuando he hecho saber mi disconformidad. Y hablo de tiempos de 15 minutos o media hora, como mínimo de esas esperas.