Un militante | Montevideo
@|Hoy, ocupado en varias cosas, olvidé que puse a calentar agua en una olla, afortunadamente me di cuenta justo cuando quedaba un fondo aún y no se quemó.
Grande fue mi sorpresa cuando vi que el color negro de la cara interna estaba blanca y no tardé en darme cuenta que es por la sal del agua de OSE.
Me molestó que estemos viviendo esta situación y, obviamente enojado, busco a quién culpar.
A Fernández Huidobro, Ministro del FA, que avisó y vaticinó problemas con el suministro de agua potable, que nadie escucho desde el 2009.
A Tabaré Vázquez que anunció suspender la obra del Antel Arena para invertir en una represa para OSE y que no lo hizo.
Al Pepe, que reconoce la mala decisión de no invertir en la solución del suministro de agua.
Al mismo Jorge Batlle que apoyó la idea de inversión en una nueva represa para OSE, la cual nunca se realizó.
Y me doy cuenta que hacer el Antel Arena en lugar de la represa fue un error. Pero no me enojo con la Sra. Carolina Cosse por eso, tampoco por usar la obra como la palanca a su carrera política.
Sí me ofende que una obra con presupuesto de 40 millones de dólares se pagó 120 millones y la Sra. diga en la Justicia que no tiene ni idea de cómo pasó de 40 a 120 millones.
¿Cómo la Presidente de Antel puede decir eso y hoy nos diga, muy tranquila, que hay que cuidar los dineros públicos?
Cuando siento el gusto a la sal en el agua me acuerdo de Cosse y su Antel Arena y me pone furioso al verla hacer su campaña política repartiendo agua embotellada. Acusando al gobierno de que no llueve; evitando el tema del Antel Arena; al jugar de estadista en los foros internacionales donde quiere presentarse como salvadora cuando es enteramente su responsabilidad que hoy no tengamos agua potable.
Eso sí, tenemos el Antel Arena que se entregó a privados para hacer su negocio.
Me siento víctima de su constante burla que es aplaudida por quienes creen en ella; aún cuando se vista de comunista, sigue siendo una oligarca en busca del poder.