A.P.LL. | Montevideo
@|A propósito del adelanto de las vacaciones de julio, me crucé con una maestra y aproveché para consultarle cómo le había caído la medida.
Ella trabaja en una escuela de contexto crítico. Es una buena maestra; su vocación se percibe cuando se le escucha hablar del cariño que siente por sus niños. Se preocupa por ellos aunque es consciente de que aunque quiera hacer mucho más, no puede.
Cuando le pregunté por el adelanto de las vacaciones un poco enojada me dijo que ella tenía preparado el cronograma desde diciembre y que la medida la obligaba a hacer muchos cambios, pero que entendía y de alguna manera lo iban a resolver.
Me gustó cuando me afirmó que ella era maestra y no cuidadora, aunque sabe perfectamente que su trabajo es más de cuidar a esos niños y con suerte intentar que adquieran algún conocimiento.
Resulta que la escuela para muchos de ellos es como su hogar. Las maestras tienen que enseñarles a ir al baño (porque muchos no tienen donde viven), enseñarles a comer, a vestirse correctamente. En la escuela encuentran un lugar limpio y ordenado donde pasar el rato. ¡Sí, es así! Y pasa hace muuuuchos años, en este pequeño país. Y duele...
¿Qué hicieron en todos los años que estuvieron en el gobierno los que se dicen luchar por los que menos tienen? No hicieron nada!!!
En estas vacaciones estos niños la van a pasar en su casa que, en muchos casos, quizás no sea el mejor lugar para ellos...