Alberto Arias Perdomo | Montevideo
@|¡Comportamientos muy diferentes! ¡Asombro!
Orsi decidió ser protagonista y nos dejó perplejos. La compra de la camioneta de alta gama con descomunal rebaja de 25.000 dólares fue impactante. ¿Política de la automotora? Si es así, entonces, todos debemos ir a comprar a ese negocio.
Estamos acostumbrados que cuando se le pregunta a Orsi por algo, muestra preocupación y da opiniones, olvidando que es el Presidente y debe mostrar conocimiento y brindar decisiones. Parece un monarca británico, reina pero no gobierna. Ahora, en cambio, fue protagonista de forma detonante y nos dejó expectantes.
Esperábamos su explicación y su respuesta fue aún más explosiva: “En general cuando hay descuentos me tiro de cabeza”. ¿Cómo podemos tomar esta confesión del presidente? ¿Apresurada? ¿Orsi no comprende la inquietud que su respuesta provoca en la población? De todas formas, a confesión de parte, relevo de prueba. La endeble y desesperada defensa del profesional de Derecho del gobierno, con que intentó justificar la acción del presidente fue realmente torpe. ¡Es irrelevante si es presidente en ejercicio o presidente electo a pocos días de asumir! Es cierto que se cubrió afirmando: “Soy abogado, no soy experto en ética”.
Más inconsistentes son las afirmaciones de Fernando Pereira, de cuidar al presidente y que se traslade con seguridad cuando viaja. ¿La presidencia no posee un vehículo seguro para uso del Presidente de la República?
Por suerte nuestra historia nos brinda otros comportamientos presidenciales que son dignos de admirar.
Carta del Presidente Manuel Oribe. “Querido amigo:
Recibí su carta y su magnífico obsequio. Le devuelvo ambas cosas. Lo uno, porque no merezco los conceptos con que me favorece, y porque como su amigo leal, creo que no conviene a Ud. para el porvenir dejar con su firma esa carta cortesana de los tiempos de Luis XIV, mal dirigida a un republicano: el regalo porque es demasiado valioso y no conviene a mi decoro aceptarlo, dado nuestras posiciones respectivas. No debo ni quiero quedar obligado a persona alguna del modo que me obligaría la admisión de importante presente que Ud. tiene la amabilidad de hacerme en este día de mi cumpleaños.
Lo saluda con afecto su amigo. Manuel Oribe”.