Esteban Szabados | Brasil
@|El viernes 30 de junio pasado, en Brasilia, el ministro Alexandre de Moraes declaró “inelegible” a Jair Bolsonaro.
La votación de los ministros en el caso contra el expresidente por abuso de poder y uso indebido de los medios de comunicación, terminó 5 a 2 a favor de la inhabilitación política. La sentencia lo dejaría fuera de la candidatura en las próximas elecciones municipales de 2024 y en las nacionales de 2026. Por lo tanto, sólo volvería a concurrir para cualquier cargo político en 2030.
El ministro de Moraes, además, presidente de la corte electoral, argumentó su voto contra J.B. al final de las sesiones. Según él, el expresidente atacó con mentiras el sistema electoral, menoscabó el funcionamiento correcto de las urnas electrónicas sin presentar pruebas y diseminó a través de “milicias digitales” todas esas falsedades en las redes sociales.
El ministro también defendió la democracia, la legislación electoral y el estado de derecho. Destacó el perfil autoritario y extremista del encausado, su promoción del caos y del odio. Para de Moraes, estos son instrumentos de propaganda, vector de cohesión y aglutinación de su electorado.
Pero la cuestión no está resuelta, ni mucho menos. Cabe la posibilidad de recurrir a la sentencia o forzar una amnistía presionando al Congreso a través de sus aliados.