Carlos Asecas | Montevideo
@|El relato de Las Muchachas de Abril, es otra de las tantas falsedades creadas por la izquierda uruguaya para querer figurar como defensores de los derechos humanos. Lo que se dice con respecto a lo sucedido el 21 de abril de 1974, fue que en un allanamiento realizado por el Ejército en busca de un integrante del MLN, tres mujeres que allí estaban resultaron muertas. Sus propios familiares reconocen que integraban el MLN, aunque declaran que nunca utilizaron un arma. Estos no convivían con ellas, por lo tanto no pueden hacer esa afirmación, es sólo un supuesto. Integraban un grupo terrorista.
Si queremos la confirmación de que fue un enfrentamiento, busquen en la publicación Mate Amargo de 1987, donde Eleuterio Fernández Huidobro escribió un artículo titulado “Las Muchachas de Abril”, donde deja constancia que cuando el Ejército disparó contra la puerta del departamento donde ellas estaban, hubo una respuesta armada desde el interior. Incluso uno de los vecinos escuchó a una de ellas gritar: “Hijos de puta, de acá nos sacan con los pies para adelante”. Dejemos de presentar este hecho como un exceso por parte del Ejército, al cual debemos agradecerle por haber derrotado al MLN.
Lamentablemente, muchos organismos internacionales están infiltrados por la izquierda, generando declaraciones de condena a países que no comulgan con los gobiernos progresistas de la región.
El gobierno uruguayo acató esta condena para no generar una imagen negativa hacia el exterior, aunque considero que esto significa una injerencia en los asuntos internos del Uruguay. Lamentablemente esto genera un precedente y no duden que en un futuro surjan nuevas condenas por otros hechos sucedidos durante la dictadura. Somos un mal ejemplo para la izquierda latinoamericana.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos condena a nuestro país por la muerte de unas integrantes de un grupo terrorista, sin embargo se olvida de los cientos de violaciones a los derechos humanos cometidos en diversos países de América Latina, mientras los mismos fueron gobernados por dictaduras militares. Los actuales gobernantes de esos países son sus amigos progresistas y no pueden ir en su contra; capaz que los integrantes del Foro de San Pablo los cataloga de oligarcas.
Debemos seguir trabajando para demostrar las constantes mentiras que en forma diaria se dicen. Defendamos la libertad que el MLN nos quiso arrebatar; algo que la izquierda no puede demostrar en ninguno de sus amados paraísos (Cuba, Venezuela, Nicaragua), donde ningún comunista uruguayo emigra.