Guillermo Popelka Jiménez, Licenciado en Geología Senior | Montevideo
@|¿Qué significa el agua para el Uruguay?
Desde que los 33 Orientales iniciaron nuestro camino de emancipación “de todo poder extranjero” y que Lord Ponsonby por razones geopolíticas favoreció nuestra independencia, heredamos de nuestros mayores, éste, nuestro territorio del que sale la mayor parte de nuestras riquezas. Somos ricos con nuestros suelos, nuestro clima, nuestras costas y nuestras aguas. Sin embargo, no salimos del subdesarrollo teniendo apenas unas décadas menos que nuestro hermano del norte, los EE.UU.
Nuestra involución ha llegado a límites alarmantes; hemos perdido la Educación de antes, el crecimiento poblacional y la inseguridad pública casi nos equipara a países caribeños sin ley. Pero obstinadamente nuestros recursos naturales están allí para recordarnos que podemos salir adelante y ser dueños de nuestro futuro. Nadie puede robarnos nuestra lluvia. El eslabón inicial del Ciclo del Agua nos llega a veces a tiempo o a veces un poco rezagado, pero todos los años, son 130 centímetros de lluvia de la que aprovechamos todavía muy poco. La que intercepta transitoriamente nuestros suelos nos provee de riqueza vegetal de ciclo anual. Ahora se suman plantas de ciclos más largos como el eucalipto. De aquí provienen otros rubros o “frutos del país”, allí está el grueso de nuestra riqueza.
Una corta sequía reciente redujo la cosecha de soja a la mitad. El país pierde miles de millones de dólares por una sequía. ¿Tiene que faltarnos el agua de beber para darnos cuenta que tenemos que aprovechar mejor las 40 Lagunas Merín que nos caen del cielo todos los años? ¿No tendremos que tener un consejo de expertos para administrar este recurso tan vital y que está probado puede disparar la productividad y el PBI?
Acá, la incorporación de nuevas tecnologías de medición y tanto obras públicas como privadas en relación a disponer oportunamente de agua, cambiarán la realidad nacional. No hay discusión, lo único es ponerse de acuerdo en instrumentarla; deben ser técnicos como lo fue para el caso de la pandemia el GACH. Tenemos que estudiar mejor y más profundamente el almacenamiento subterráneo de nuestras aguas porque son represas ocultas bajo el suelo.
Llevamos un meritorio medio camino en ello, hay que profundizarlo. Tenemos que atemperar el impacto del costo de la energía en el uso y trasvase de aguas. Tenemos que vigilar la no contaminación de este recurso. Por todo esto nuestra agua es prioridad nacional y asunto ineludible para nuestras autoridades.