Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

El avance del decreto y el fin de la libertad

José Rimonti | Montevideo
@|Resulta alarmante observar cómo, bajo un discurso de democracia, transparencia, honestidad y de por y para el pueblo, se están instalando prácticas que guardan un peligroso parecido con el autoritarismo.

Cuando el Estado deja de consultar y comienza a imponerse por decreto sobre los ciudadanos, la democracia comienza a debilitarse.

El ejemplo más gráfico es el sistema de basura en Montevideo. Es una medida dictatorial: sin relevamiento de personas y hogares, ni consulta se obliga al ciudadano a meter la basura en su hogar.

El Ministerio de Salud Pública ignora la insalubridad de tener contenedores con residuos en descomposición dentro de la vivienda. No es un tacho de 5 kg que uno lo saca a diario, son dos de 60 kg y se sacan una vez por semana cada uno. Hay que custodiarlos, lavarlos, etc. No importa si eres anciano o si no tienes espacio, etc.; es una imposición “sí o sí”.

Lo más grave vendrá con los paros o feriados: la gente tendrá que convivir días enteros o semanas, con la putrefacción y el olor dentro de sus casas porque el recolector no pasa. No cumplen con los contenedores de las calles, ¡que nos espera con estos! Y esta medida no es por unos días, es para siempre.

Ver a ciudadanos celebrando partidariamente mientras cargan con su propio foco de infección, es la prueba de un adoctrinamiento que antepone el fanatismo al bienestar.

Este espíritu autoritario se traslada al ámbito nacional con el blindaje a los Consejos de Ministros, prohibiendo el acceso a la prensa para “cuidar la imagen” presidencial y lo que allí se pueda ver.

En una dictadura, la prensa solo publica lo oficial; hoy nos encaminamos a ese mismo oscurantismo.

A esto se suma la intención de obligar a los médicos recién graduados a trabajar por dos años donde el Estado decida, violando su libertad de elección profesional bajo una modalidad de servidumbre estatal.

Finalmente, el engaño económico: prometieron no subir impuestos, pero ya meten la mano en el bolsillo con las devoluciones del Fonasa y ya están analizando el IRAE, entre otros, además de las revisiones del IRPF y el IASS.

Cuando el pensamiento crítico se anula y, reitero, se aplauden partidariamente medidas que dañan la calidad de vida, estamos ante una mentalidad de “brazo enyesado” que nos conduce a un modelo autoritario, donde el ciudadano pierde el derecho a opinar y decidir. El Estado sometiendo a la voluntad individual, sin admitir cuestionamientos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar