Un Conejo Blanco | Montevideo
@|A un año de las internas para las próximas elecciones ya se ha iniciado la postulación de muchos políticos de diversos partidos a la Presidencia 2025 - 2029.
En nuestro país no existen limitaciones legales a propagar candidaturas ni en el tiempo y en la profusión de ellas, pero la ética política debería ser subliminalmente una limitante. Y me refiero al uso de los medios.
Los medios de prensa (radio y TV) son el vehículo apropiado para conducir las propagandas electorales, siendo que la propaganda difunde ideas que se vinculan en particular a asuntos políticos y a diferencia de la publicidad no intentan vender productos o servicios. La propaganda en los medios es paga y onerosa, por lo cual las campañas políticas tienen limitaciones.
Pero sucede algo que a ojos vista transgrede los límites de la ética política y solapada o distraídamente ocurre con 2 candidatos. Los intendentes Cosse y Orsi de Montevideo y Canelones, en ese orden, se postulan con una visible ventaja sobre los de los otros partidos. Su propaganda se realiza sin costo de su bolsillo, es más, la pagamos nos guste o no el candidato, sin que nos consulten, todos los uruguayos.
Empiezan a aparecer avisos en videos por la TV, propagando las obras que realizan las Intendencias. Y digo yo: ¿cuál es la intención de publicitar algo que no se vende, sino la de promover la labor de quién la realizó? ¿Con qué finalidad hacen propaganda de su obligatorio trabajo las Intendencias? ¿No sería más útil y beneficioso para la sociedad destinar ese dinero, millones de dólares, a obras comunitarias, como eliminar asentamientos, arreglar calles en mal estado o iluminar barrios sin luz? No cabe duda y debe hacerse conocer.
Posiblemente no haya ningún organismo habilitado para regular esa abusiva situación y a medida que avance la campaña ambos contendientes intensificarán su propaganda con innecesarios avisos publicitarios de obras que las Intendencias, inevitablemente, tienen la obligación de realizar y la ciudadanía pagarlas con sus impuestos. Pero es una tremenda injusticia que, además, ciudadanos de otros partidos o de distintas ideologías deban colaborar a sus aspiraciones políticas.
La ciudadanía debe conocer estos abusos de Cosse y Orsi y entender qué clase de políticos debe elegir, teniendo como referencia su comportamiento ético político.