Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

¿Cómo evaluar a un presidente?

Ciudadano antes que votante | Montevideo
@|Más allá de nuestras preferencias políticas, ideológicas o partidarias, sería interesante disponer de algunos criterios que permitieran juzgar su actuación con cierta objetividad. La experiencia de las últimas décadas ofrece, a mi entender, diez características fundamentales y, junto a ellas, una pregunta sencilla para evaluar su cumplimiento.

1- Visión estratégica. ¿Tiene una idea clara de hacia dónde conducir al país y es capaz de pensar más allá de las urgencias y del próximo período electoral?

2- Calidad del equipo de gobierno. ¿Sabe rodearse de personas competentes, diferentes entre sí, capaces de advertirle los riesgos y de ejecutar adecuadamente las políticas decididas?

3- Capacidad de decisión y calidad del juicio. ¿Toma decisiones oportunas y razonadas, evaluando sus consecuencias, y tiene la capacidad de reconocer y corregir sus errores?

4- Adaptabilidad y manejo de las crisis. ¿Responde con serenidad y eficacia ante situaciones imprevistas —económicas, sociales, sanitarias, institucionales o internacionales— y sabe modificar sus políticas cuando las circunstancias lo exigen?

5- Respeto por las instituciones. ¿Fortalece o debilita la Constitución, la separación de poderes, la independencia judicial, la libertad de prensa y los mecanismos de control democrático?

6- Integridad y ética pública. ¿Actúa con transparencia, rinde cuentas y mantiene una clara separación entre el interés público y sus intereses personales, familiares o partidarios?

7- Capacidad para construir consensos. ¿Es capaz de dialogar con quienes piensan diferente, negociar y alcanzar acuerdos cuando estos son necesarios para resolver los problemas del país?

8- Responsabilidad económica. ¿Sostiene una economía más sólida y sostenible, procurando compatibilizar crecimiento, empleo, inversión, estabilidad y responsabilidad fiscal?

9- Comunicación y generación de confianza. ¿Explica con honestidad sus decisiones, incluidos sus costos y dificultades, o utiliza fundamentalmente la comunicación como instrumento de propaganda?

10- Sentido de Estado. ¿Pone los intereses permanentes del país por encima de sus conveniencias electorales y partidarias?

Estas diez preguntas permitirían una evaluación mucho más seria que la simple aprobación o desaprobación de un gobierno.

Pero existe una pregunta final que, quizás, resume todas las anteriores: ¿qué país dejará cuando termine su mandato?

Un buen gobernante puede ser juzgado por sus resultados. Un gran gobernante, además, debería ser juzgado por las instituciones que fortaleció, las oportunidades que creó y la capacidad que dejó instalada para que el país pudiera continuar avanzando sin depender de su persona.

Porque gobernar no debería consistir solamente en ganar elecciones. Debería consistir en dejar un país mejor preparado para la próxima generación.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar