¿Zona protegida o confiscación?
@| Sin dudas, existe el consenso nacional de que debemos proteger el medioambiente y la biodiversidad con arreglo a las necesidades ecológicas del territorio nacional. Pero, no se debe usar esa circunstancia como instrumento de aplicación de una venganza ideológica. No es una casualidad que la mayoría de los ambientalistas sean de izquierda. Si bien la ley 17234 que creó el Snap (Sistema nacional de áreas protegidas) fue creada por el gobierno de Sanguinetti y reglamentada por el de Batlle, ello no responsabiliza a aquellos gobiernos ni habilita al de Vázquez por la forma de aplicación actual de dicha ley.
La zona de Centurión en el Dpto. de Cerro Largo, es objeto en la actualidad de una manipulación ideológica en perjuicio del derecho de propiedad de más de 200 productores chicos, medianos y grandes. Esto es así a través del proceso de delimitación del proyecto de zona protegida, que ostenta una superficie de 37.000 Hás. (sin precedentes). Es una exageración ridículamente rayana en lo vengativamente ideológico. Está bien que se proteja al monte indígena y su biodiversidad, pero está mal que se afecte a los campos adyacentes tradicionalmente ganaderos que, nunca perjudicaron ni lo van a hacer, y además ayudan al ecosistema a través de verdeos y praderas artificiales. La producción de ganado vacuno y ovino ; ¿acaso no es de interés nacional, más que general, como marca la ley susodicha? La única diferencia es que no hay una ley que lo estipule.
Todos sabemos que los comunistas (Frente Amplio) pretenden desconocer y eliminar el derecho de propiedad pero no han podido o no se han atrevido a hacerlo directamente. Esta embestida contra el campo es un primer paso, es como sentar jurisprudencia, para futuros actos más audaces en pos de los bienes habidos con sacrificado trabajo y con mayor o menor capacitación. Es como decirle al productor: “El campo sigue estando a su nombre pero, usted no es el dueño.” Entonces el propietario perdería sustantivamente en el valor de venta y/o arrendamiento. De confirmarse la permanencia de la izquierda en las próximas elecciones, no crean los citadinos que se librarán de las confiscaciones. Y hay otro jalón igualmente preocupante: Como nadie ha mencionado nada al respecto, debemos interpretar que la protección ecológica del territorio nacional gravaría sólo a los productores en beneficio de toda la nación, porque hasta ahora solamente han hablado (no se quién) de rebajar la contribución inmobiliaria (una limosna) como indemnización.
Asimismo, es extraña esta preocupación ecológica de última hora, ya que he constatado a partir del primer gobierno del F.A. la disminución y luego la desaparición en la zona de especies como el perdigón, la mulita, la nutria, el carpincho, el venado, etc. que cayeron bajo la depredación de los habitantes de infinidad de minifundios que ante la clásica permisividad de la izquierda con la delincuencia aumentó su caza furtiva. Eso es una proyección de lo que pasa en las ciudades uruguayas.
Pero hay un componente truculento en el desarrollo del drama, habida cuenta de que es el propio intendente blanco de Cerro Largo Sr. Sergio Botana quien encabeza y dirige tal despropósito en acuerdo con la izquierda, contra los productores. ¿Qué explicación le daría Botana a Saravia, Herrera o Wilson? O más sencillo; ¿de donde sacó la versión de que los eucaliptos perjudican la biodiversidad cuando es exactamente lo contrario? ¿Qué razones tiene para afirmar a coro con los comunistas que lo blanco es... rojo?
Todo lo dicho parece sacado de una opereta.