Rafael Rubio | Montevideo
@|“Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento; el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es”. Jorge Luis Borges.
“Cuéntase que Alejandro de Macedonia vio reflejado su futuro de hierro en la fabulosa historia de Aquiles; Carlos XII de Suecia, en la de Alejandro. A Tadeo Isidoro Cruz, que no sabía leer, ese conocimiento no le fue revelado en un libro; se vio a sí mismo en un entrevero y un hombre. Los hechos ocurrieron más o menos así: Cruz para corregir su pasado de robos, borracheras y sangre, pasó al ejército que desempeñaba una función penal. Allí recibió la orden de apresar a un malevo desertor con dos muertes a sus espaldas. El criminal acosado por los soldados, logró guarecerse en un pajonal. Cruz y los suyos lo rodearon y el criminal salió para pelearlos. El desertor mató a varios de los que iban con Cruz. Éste, mientras combatía en la oscuridad empezó a comprender. Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Comprendió su íntimo destino de lobo, no de perro gregario, comprendió que el otro era él. Entonces gritó que no iba a consentir que se matara a un valiente, y se puso a pelear contra los soldados, junto al desertor”. Jorge Luis Borges. Biografía de Tadeo Isidoro Cruz. 1949. El Aleph.
El candidato sabe leer, dicen que es profesor de Historia. ¿Dónde estudió?, que no se enteró que su mentor y su grupo para llevar adelante “las ideas salvadoras” atentaron contra la democracia, robaban bancos, casinos, financieras, secuestraban gente, ejecutaban acciones terroristas (voladura del bowling de Carrasco y del Club de Golf), mataban y ajusticiaban personas.
Que luego de ser amnistiados por la sociedad, crearon las “tupabandas” para financiar su actividad proselitista y participaron en los sucesos del Hospital Filtro del cual sólo se cumplieron treinta años.
Mintieron, engañaron, crearon fábulas para manipular a la gente (los tupamaros se alzaron en armas para luchar contra la dictadura).
¿Ya nos olvidamos del episodio del circo armado con el “caballero de la derecha” en el caso del remate de los aviones de PLUNA que terminó con gente procesada (un Ministro y el Presidente del BROU)?
La mentira repetida como arma política: “una manera segura de que la gente crea falsedades es la repetición frecuente, porque la familiaridad no es fácilmente distinguible de la verdad” (Kahneman, Daniel. 2012. 2012. Pensar Rápido, pensar despacio. Penguin Random House. Grupo Editorial Sudamericana. Pág. 88).
El episodio sucedido en La Paloma, denunciado en el programa de tv “Santo y Seña”, ocurrido bajo la Administración tupamara del Ministerio del Interior.
El comportamiento “mafioso” desempeñado por un actual senador, que ahora culmina con su solicitud de desafuero por parte de la Justicia, es una prueba elocuente de lo que ellos significan.
“Si me dañas una vez, la culpa es tuya. Si me dañas dos veces la culpa es mía”. No tropecemos dos veces con la misma piedra: “el caballero de la derecha”, la regasificadora, el Tren de los Pueblos Libres, las velas al socialismo (Alas U, Envidrio), etc.