Universitario independiente | Montevideo
@|Los recursos suministrados por el Estado siempre deben estar sujetos a rendición de cuentas y control independiente.
En estos días, nos hemos encontrado con la sorprendente postura de autoridades de la Udelar que se manifestaron en contra de ese tipo de acciones de evaluación del uso de los recursos asignados y brindados por los Poderes Públicos, haciendo referencia a que ello atentaría contra la autonomía universitaria.
Según declaraciones a la prensa desde el Ministerio de Economía y Finanzas, la Udelar tendría un presupuesto asignado del orden de los US$ 550 millones y se mencionó la importancia de que fuera aplicado “en lo que realmente sea prioritario... Lo que importa no solamente es gastar, sino gastar bien”. Se indicaba que la Auditoría Interna de la Nación ha solicitado llevar a cabo la auditoría de la gestión de esa institución y nunca tuvo respuesta positiva hasta ahora.
Y se agregaba: “Los recursos que se le asignan a la Udelar es dinero de todos los contribuyentes...Tenemos que ser muy responsables y hacer un uso cuidadoso de esos dineros” (El País).
El Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración también realizó luego expresiones públicas a través de la prensa, señalando que no existe obligación de aceptar la auditoría en virtud de la autonomía establecida por la Constitución. E indicó que se realizan rendiciones de cuentas anuales detalladas, que son difundidas públicamente (El País).
Aunque existen diversas posiciones al respecto, las interpretaciones con relación a la “autonomía universitaria” más objetivas la asocian con “la independencia política y administrativa de una universidad pública respecto de factores externos. El principio de autonomía universitaria sostiene que la universidad debe ser autónoma y autogobernada, y que debe elegir sus propias autoridades sin injerencia del poder político, decidiendo sus propios estatutos y programas de estudio” (Wikipedia).
Hay otro concepto paralelo referido a la “autarquía universitaria”, en el cual los aspectos de manejo económico-financiero pueden ser más amplios, pero van más allá del concepto previamente indicado.
Por otra parte, en el informe de rendición cuentas 2022 de la Udelar no puede determinarse el uso de los recursos financieros asignados, en qué conceptos de costos y gastos, cuáles indicadores claves del desempeño fueron cumplidos y similares, lo que sería necesario para una adecuada evaluación de la gestión.
No se ven las razones para oponerse a un análisis independiente de lo actuado en materia económico-financiera y del destino dado a los recursos de todos los ciudadanos.